| El
Cementerio de la Recoleta , descanso eterno de muchos de nuestros
próceres más destacados y de figuras de la vida
nacional.
Una refinada arquitectura nos invita a recorrerlo y a descubrir
obras de importantes escultores. Una síntesis de Historia
y Arte lo ubica entre las necrópolis más destacadas
del mundo.
Sus calles internas nos permiten conocer distintos estilos
escultóricos, variados y asimismo, unidos para un fin
común; recordar a nuestros antepasados en medio de
la belleza arquitectónica que nos ofrece.
Un
poco de Historia
Las
tierras en las cuales se encuentra el Cementerio fueron cedidas
por Don Juan de Garay a Don Rodrigo Ortíz de Zárate
tal cuál era la costumbre de la época en el
sentido de entregar tierras a aquéllos que acompañaban
al que comandaba la expedición. Ello sucedió
en el año 1583, conociéndose a estos parajes
como "Los Ombúes" por la presencia de arboleda
de esa especie.
Distintos propietarios tuvo el lugar, hasta llegar finalmente
al matrimonio formado por Don Fernando de Valdéz e
Inclán y Doña Guerrera y Hurtado, quiénes
donaron parte de ellas para levantar un convento.
Asimismo Don Juan de Narvona hizo construir una Iglesia que
puso bajo la advocación de Nuestra Señora del
Pilar, por ser él oriundo de Zaragoza, que tiene por
patrona a la Virgen del Pilar. Convento e Iglesia fueron regenteados
por los frailes recoletos. Las tierras linderas servían
de huerto.
De acuerdo a la costumbre de la época el lugar de entierro
era en los templos. Se inhumaba en los altares, presbiterios,
naves, criptas y atrios.
Dado el aumento de la población era necesario habilitar
un cementerio y es así como durante la gobernación
del Brigardier General Martín Rodríguez, siendo
Ministro del Gobierno Don Bernardino Rivadavia, como consecuencia
de la expulsión de los recoletos por la reforma general
del orden eclesiástico, su huerto se transformó
en el primer cementerio público, que se inauguró
el 17 de Noviembre de 1822. Al día siguiente los primeros
entierros fueron los del párvulo liberto Juan Benito
y el de María Dolores Maciel.
Los planos del cementerio fueron confeccionados por el ingeniero
Próspero Catelin, siendo las sepulturas a término,
renovables y otras a perpetuidad, reservándose el gobierno
algunas para personalidades destacadas de la vida Nacional.
En 1881 el presidente de la Municipalidad Don Torcuato de
Alvear encaró las tareas de remodelación del
cementerio que fueron ejecutadas por el ingeniero-arquitecto
Juan Antonio Buschiazzo.
Se
puede visitar todos los días de 07.00 a 17.45 horas.
Visitas Guiadas los domingos a las 14.30 horas.
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