| Podemos
decir que es una de las más imponentes bóvedas
del cementerio, diseñada por el arquitecto francés
A. Guilbert.
Los Leloir son originarios de los Bajos Pirineos Franceses,
habiendo llegado a estas tierras hacia 1820. Aquí
descansa el Dr. Luis Federico Leloir, premio Nobel de
Química en 1970.
El monumento consta de tres partes distintivas. Un gran
basamento cúbico, revestido de granito pulido;
la parte intermedia, compuesta por un tambor realizado
en bronce, donde apoya una cúpula, elemento convertido
en lucernario, por donde llega la luz a la refinada
capilla. Esta es presidida por un Cristo, obra del italiano
Leonardo Bistolfi (1859 – 1933). Corona toda la
estructura un templete rodeado por columnas jónicas,
sobre las cuales apoya una gran cúpula, en cuyo
interior está representado el Redentor en teselas
de diferentes colores.
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