PUERTO MADERO

Puerto Madero es el nuevo símbolo de una Buenos Aires moderna. En sus 170 hectáreas coexisten edificios corporativos, de oficinas y de viviendas, museos y galerías de arte, universidades y bancos, restaurantes, pubs y cines, un centro comercial y un club náutico, rodeados de amplios espacios verdes y de modernos paseos naturales.

Buenos Aires nació y se desarrolló en íntima relación con su rol de puerto, el cual se convertiría con el transcurso del tiempo en punto de concentración comercial y de vías de comunicación.Desde sus inicios, las embarcaciones que arribaban a la ciudad fondeaban sus naves a considerable distancia de la costa en las amplias payas naturales que ofrecía el estuario del Río de la Plata. Desde allí, en barcazas y carretas se hacía el traslado de las mercaderías hasta la costa.Ya entrado el siglo XIX la necesidad de contar con un muelle y una estructura portuaria que sirviese de control se hicieron imprescindibles. Los primeros proyectos para la construcción de un puerto para Buenos Aires datan de fines del siglo XVIII y principios del XIX.
Entre 1911 y 1925 se construyó el Puerto Nuevo, con un diseño de dársenas abiertas protegidas por una escollera, que continuaba hacia el norte de Puerto Madero. Este último pasaba a jugar un rol subsidiario, entrando prontamente en un proceso de obsolescencia.
Desde entonces se sucedieron los planes para reinsertar Puerto Madero al tejido urbano. Su ubicación vecina a la zona céntrica, lo extenso del área y su conexión con el paseo ribereño, lo hacían apropiado tanto para la instalación de actividades comerciales y administrativas, como espacio de extensión recreativa. Diversas circunstancias trabaron la materialización de su desarrollo.
En noviembre de 1989, mediante un convenio entre el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, se creó la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., transfiriéndole el dominio del área y confiriéndole el poder para llevar adelante su desarrollo urbano. Su gestión hizo posible la recuperación de esta estratégica zona, representando por su envergadura y repercusión, el desarrollo urbano de mayor importancia emprendido en Buenos Aires, con trascendencia internacional.
En junio de 1991 la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A. en su carácter de comitente suscribió un convenio con la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y la Sociedad Central de Arquitectos convocando al Concurso Nacional de Ideas para Puerto Madero.

Las bases del mismo definieron como objetivo la reconversión del área para rescatarla del abandono y el deterioro, de manera que contribuyera a equilibrar los déficit urbanos del centro de la ciudad, y determinaron una ocupación máxima de un millón y medio de metros cuadrados. El uso terciario se complementó con el residencial y las áreas verdes de uso público se duplicaron, contemplando actividades recreativas, culturales y deportivas. Se estableció, también, la necesidad de conservar los galpones atendiendo su importante valor patrimonial.


Puerto Madero es un nuevo símbolo de una Buenos Aires en armonía con la naturaleza.